La Cinemateca Nacional desarrolla actividades ininterrumpidas desde 1982, logrando consolidarse en el área de difusión cultural, bajo el concepto de cine alterno.
Y una de sus labores bien logradas es la preservación de la memoria fílmica, tarea que cumple la Cinemateca de la Casa de la Cultura del Ecuador desde 1984. Sin embargo, no es 1982 ni 1984 los momentos claves en su existencia, sino 1989 y 2008.
El primero es en 1989, cuando se da a conocer que existe una historicidad y un proceso de haber filmado en el país. “La Senacom (la Secretaría Nacional de Comunicación de ese entonces) nos entregó la responsabilidad del patrimonio fílmico (…) Esa es una etapa de un hito importante”, menciona Wilma Granda, subdirectora de la Cinemateca, en entrevista con la Agencia Andes.
El segundo momento, a criterio de la responsable de la memoria fílmica nacional, es en junio de 2008 “como consulta pública, para que la gente venga y decida qué quiere ver”.
Wilma Granda se refiere a la disponibilidad que brindan ahora a la ciudadanía, para que acudan a la Cinemateca a consultar los archivos y documentos fílmicos.
“La política es que la gente venga y decida que ver. Un promedio de mil bienes audiovisuales llegan cada año, debido a que la gente confía en la labor de la Cinemateca. Disponemos de rollos de video y cine, cintas de betamax, VHS y lo que ahora tenemos en digital”, refiere la funcionaria de la Casa de la Cultura.
El público puede acudir a mirar los videos, pero en las copias digitalizadas, que ya superan el 70% del material recopilado a lo largo de 28 años y que se encuentran resguardadas en una bóveda climatizada, con todas las recomendaciones técnicas que plantea la federación internacional de archivos de filmes.
“Todo lo que se tiene es donado”, acota la Subdirectora. Por ello propone una legislación que permita comprar copias originales a quienes produzcan cintas de ficción y documentales.

La subdirectora de la Cinemateca Nacional, Wilma Granda.
“Todo puede verse, pero en copias, pues el original se guarda en la bóveda. Es para todo público, sin restricciones”, añade. La atención es de lunes a viernes, de 08:30 a 17:00, “pero todavía necesitamos un poco más de espacio”, indica Granda, quien trabaja en la Cinemateca dese su fundación.
“En estos últimos años se ha fortalecido tecnológicamente la cinemateca dentro de los espacios y proyectos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, entre los cuales se destacan la instalación de la bóveda climatizada para la conservación de las películas nacionales y la modernización de sus equipos de proyección en la sala de cine Alfredo Pareja Diezcanseco”, dice Wilma Granda.
El archivo fílmico, cuenta Granda, fue “construido desde la fundación de la Cinemateca en 1982, y en 1984 se empezó a recopilar el material fílmico, con las primeras investigaciones. “Hoy se conoce que sí se hizo cine en el Ecuador a principios del siglo XX (…) De 1906 datan los primeros archivos fílmicos que se recuperaron en cooperación entre la Casa de la Cultura y la Unesco”.
“Filmes de Augusto Sanmiguel, entre 1924 y 1925 se perdieron, no existe por desidia o porque no hubo la visión de que el cine era un formato que había que preservarlo”, agrega.
Los interesados en la Cinemateca pueden acceder también por Facebook, red social en la que la entidad tiene aumento constante de seguidores.
ANDES
