Domingo Paredes, presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), exhortó a la legisladora y dirigente del partido Pachakutik a revelar el nombre de las empresas que –según sus declaraciones públicas, ofertaron firmas para inscribir a las agrupaciones políticas.
“A nosotros se nos presentaron cuatro o cinco oferentes diciendo cuánto les cuesta tener las firmas para que ustedes no caminen, pero ¿de dónde sacamos la plata?, nos valía como 200 mil dólares”, dijo la asambleísta.
Las afirmaciones de Tibán evidencian un hecho que no fue denunciado a tiempo por la legisladora, relacionado con la recolección de firmas para inscribir partidos o movimientos políticos en el CNE.
El miércoles, en declaraciones a la agencia Andes, Lourdes Tibán reconoció que a su organización política le ofrecieron firmas, pero no aceptaron “porque no teníamos plata (dinero)”.
“Recibimos ofertas para no recoger firmas y que simplemente les pagamos o firmamos un convenio y ellos nos entregan inscrito al movimiento”, relató entonces.
Reveló que al inicio las empresas, a las que no identificó, pedían un dólar cincuenta por firma, pero posteriormente este valor se incrementó hasta dos dólares, pues los ofertantes alegaban que era mucho más difícil la recolección por acercarse el cierre del plazo para las inscripciones.
El viernes, en declaraciones a una cadena televisiva, la asambleísta indígena sostuvo que no veía algún problema en la contratación de empresas de comercialización de firmas y optó, más bien, por cuestionar el trabajo del CNE.
Siete organizaciones políticas ya cumplieron con la revisión manual de firmas, entre ellos: Partido Movimiento Popular Democrático, Partido Roldosista Ecuatoriano, Movimiento Partía Altiva I Soberana, Partido Sociedad Patriótica, Movimiento Creo, Partido Avanza y Ruptura.
El movimiento Pachakutik, que tenía previsto realizar la verificación en la tarde del jueves, rechazó la revisión de las rubricas y decidió retirase, quedando postergado el proceso para otro día.
Los verificadores trabajan de forma ininterrumpida 24 horas, en turnos rotativos, de lunes a domingo, y se incrementó el número de grafólogos a 15, que trabajarán durante todo el periodo de revisión.
Todo el proceso de revisión manual de firmas se realiza en presencia de observadores nacionales, internacionales, instituciones académicas y representantes de las organizaciones políticas.
ANDES
