El fundador de Wikileaks, Julian Assange cumple hoy dos meses de su permanencia en la Embajada de Ecuador en Londres, al igual que la tensión diplomática entre el país que le concedió el asilo político y el Reino Unido que amenaza con violar convenios y acuerdos internacionales en su afán de ingresar a la fuerza al edificio, detener y extraditar a Suecia al asilado australiano para que responda por presuntos delitos de abuso sexual.
Assange dio la cara a los medios de prensa, precisamente al cumplirse dos meses de su refugio en la entidad diplomática, para no solo agradecer al país ecuatoriano, sino para exigir a Estados Unidos que cese la persecución contra los miembros de Wikileaks, ya que algunos de sus amigos han sido detenidos en diferentes países.
Mientras el espíritu combativo de Assange se manifestó desde Londres, al pedir las garantías necesarias para responder a la justicia sueca, en Guayaquil los representantes de los ocho países que integran la Alianza Bolivariana para Nuestros Pueblos de América (ALBA) rechazaron la amenaza del Reino Unido y apoyaron la posición de Ecuador.
La Unión de Naciones Suramericana (Unasur), conformada por 11 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, se reúnen en sesión extraordinaria en Guayaquil, a fin de tomar una resolución conjunta en el asunto diplomático que mantiene Ecuador con el Reino Unido. Para el próximo viernes 24 está prevista la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, Estados Unidos, país que desconoce el asilo político otorgado por Ecuador a Assange.
Aunque el canciller Ricardo Patiño no ha conversado personalmente con Julian Assange considera que el saber que existe una amenaza de atentar contra la embajada de Ecuador, donde esta residiendo actualmente, lo tendrá muy preocupado y “estará viviendo una angustia existencial y personal. Este es un tema muy grave”, indicó el Secretario de Estado.
Julian Assange argumentó al Gobierno de Ecuador, ser víctima de una persecución política, como consecuencia de su defensa decidida a favor de la libertad de expresión y de la libertad de prensa, así como de su posición de repudio a los abusos en que suele incurrir el poder en determinados países, aspectos que le hicieron pensar que, en cualquier momento, podría presentarse una situación susceptible de poner en peligro su vida, seguridad o integridad personal. Esto lo llevó a ejercer su derecho humano de buscar y recibir asilo en la Embajada del Ecuador en el Reino Unido, que fue otorgado la semana pasada por las autoridades ecuatoriana./MIC
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