Doña Linda actuakmente vive en nPortoviejo y recuerda con añoranza los inicios de la televisiòn
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Linda ZAmbrano, manabita de 77 años cuenta la historia de la televisión en el Ecuador y su aporte para con esta.
Linda Zambrano
Una manabita cuenta la historia de la Televisión en el Ecuador
La industria de la televisión a lo largo de su historia se ha convertido en una del las más grandes, fuertes y seguras en cuanto a lo económico se refiere. Las enormes cantidades de dinero que se invierten en ésta son inimaginables, tanto así que mueven los mercados más grandes del mundo, incluso en ocasiones el poder es tan grande que son influyentes en el destino de cualquier nación, como se ha visto en estos últimos años.
Pero, ¿qué hay de los inicios de la televisión en el Ecuador?
Nos remontamos a la década de los 50, Linda Zambrano era una manabita, nacida en Bahía de Caráquez que vivía en la ciudad de Guayaquil, donde conoció a un alemán llamado Horts Michaell Rosenbaum, quién por motivos de la segunda guerra mundial había emigrado a nuestro país junto con su familia.
“Fue amor a primera vista” manifestó Linda, tanto así que a los tres mese de noviazgo, decidieron casarse. En sus primeros años de matrimonio se dedicaron a trabajar en el negocio de de Horts, un taller de madera, el mismo que producía muchos ingresos en ese entonces. Tan productivo era el mismo que un día decidieron viajar por todo el mundo para conocer un poco más allá de Ecuador y Alemania, África, Asia y roda Europa fueron sus destinos.
Hurts, esposo de Linda, era amante de la tecnología y de los artículos innovadores que se producían en aquella época. En uno de sus viajes a Hannover en Alemania, asistieron a la Feria Internacional de la Tecnología que se lleva a cabo cada año, donde las empresas tecnológicas presentan los artículos y productos más avanzados en cuanto a tecnología nos referimos. Caminando por uno de los stands, la pareja se encuentra con algo novedoso para ellos, era la televisión.
Un poco inauditos por el invento decidieron conocer un poco más de aquel aparato, el mismo que en nuestro país no era conocido. Horts quería mucho a Ecuador, ya que era como su segunda patria; por este motivo él quería llevar y dar a conocer este aparato denominado televisión, pero el costo de los aparatos era enorme, además los accesorios como cámaras, micrófonos, pedestales, antenas y cables lo hacían mucho más costoso, pero después de pensar por un buen tiempo decidieron adquirir el novedoso aparato.
Ya en nuestro país Linda y Horts junto a un ingeniero alemán pusieron a funcionar la televisión. Al principio hacían transmisiones en circuito cerrado en el local de ellos. Sus amigos y familiares fueron quienes colaboraron en las transmisiones, tanto así que Vicente Bowen Centeno, sobrino de Linda fue el primer camarógrafo del país, todo esto ocurría en abril de 1959.
Las transmisiones se fueron incrementando, no solo se hacían de personas sino de lugares tradicionales del Guayaquil de esa época. Muchos fueron los intentos para hacer llegar más aparatos al país ya que los costos no estaban al alcance de la gran mayoría de ecuatorianos La excursión de la televisión se dio por todo el país, no era sólo en Guayaquil, sino que se sumó Quito, Cuenca, Daule y otras ciudades donde se presentaba esta creación del ingenio del hombre.
La denominación de esta estación televisiva era “La Primera Televisión del Ecuador” ya que no existía competencia alguna.
Las proyecciones iban un poco más allá y el objetivo era que la gran mayoría pudiera adquirir su televisión y a bajo costo. Un guayaquileño de apellido Noriega sería quien aportaría un poco, ya que el empezó a importar y vender televisores marca Emerson.
Poco a poco el alcance de la estación televisiva iba creciendo, tanto así que contrataron a un ingeniero peruano de apellido Aquise, el mismo que instaló antenas repetidoras en Guayaquil, con esto ya se podían hacer transmisiones de mejor calidad.
El 12 de diciembre llegó el gran día, la primera transmisión oficial, con una programación determinada y con artistas invitados de la talla de Julio Jaramillo, Blanquita Amaro, Toño Cajamarca entre otros. Desde ese instante “La Primera Televisión del Ecuador” canal 4 transmitió sus programas, ofreciendo algo nuevo a los ecuatorianos.
Ya para 1963, la situación económica de la familia Eosenbaum Zambrano, se vio un poco complicada por los gastos efectuados por motivo de la instalación y producción de la televisión, tanto así que tuvieron que vender la estación televisiva a los actuales propietarios de R.T.S canal 4.
Gracias a Linda y Horts, el aporte que trajo la televisión a nuestro país fue inmenso, se creo una ley que protege y regula a las estaciones televisivas, los mercados se abrieron, pero sobre todo el talento de los ecuatorianos es conocido a nivel nacional e internacional, conmemorando al 12 de diciembre como el Día Nacional de la Televisión Ecuatoriana.
La televisión me dio lo mejor de mi vida
A sus 77 años Linda Zambrano recuerda los momentos más bellos de su vida, junto a su esposo y sus tres hijos. Hoy en día está radicada en Portoviejo y vive junto a su hija, ayudándola en su almacén, “El Caucho”. Su esposo falleció hace unos 25 años más o menos, pero lo recuerda como el hombre adorable del mundo quien dejó un legado en esta tierra llamada Ecuador, aunque pocos lo recuerden.
La satisfacción que siente hoy en día es tan grande e indescriptible que sólo ella la siente, se siente orgullosa de su aporte y agradece a Dios todo lo bueno que obtuvo junto a su familia.
Un llamado de atención
Este pequeño pero emotivo reportaje está dirigido a todos los ecuatorianos pero en especial a quienes hoy en día han llegado muy alto gracias a la televisión, no solo actores, presentadores, cantantes, periodistas y políticos, sino a quienes han hecho de la televisión su vida.
Ya es hora de que se reconozca a personas como Linda Zambrano, quienes con humildad y esfuerzo han hecho un aporte a nuestro país, demostrando que los manabitas somos emprendedores dando un ejemplo a futuras generaciones.
Gracias Linda Zambrano y mil felicitaciones.