La competencia entre los candidatos se torna cada vez más tensa.
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Estados Unidos elegirá nuevo presidente en noviembre del 2008. La expectativa de quién ocupará el Despacho Oval genera comentarios y análisis a todo nivel.
Por: Gina Jalón
ginajalon@gmail.com
Pero, realmente afecta a Latinoamérica y al Ecuador quién sea el nuevo presidente de los Estados Unidos? A criterio de muchos no. El editorialista cubano americano Andrés Oppenheimer dice en una de sus columnas del Nuevo Herald que “no es extraño que los candidatos presidenciales norteamericanos casi no hayan mencionado a Latinoamérica en sus debates ya que las encuestas revelan que para la mayoría de los estadounidenses América Latina es una de las regiones menos importantes del mundo”. Esta observación, la ratifica el empresario Francisco Alarcón Fernández Salvador, ex presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil quien opina que: “de Latinoamérica sólo les interesa México, con quien ya tienen un TLC, y Brasil al que están tratando de sentarle en la mesa de negociaciones desde hace años, con el resto de Latinoamérica seguirán manteniendo las buenas relaciones de amistad y vecindad que han venido manteniendo en los últimos 20 años”.
Aunque aún no se ha definido quiénes irán a la recta final, las posibilidades se ajustan a estos tres candidatos: la Senadora y ex Primera Dama Hillary Clinton (Demócrata), con larga experiencia en Washington y quien de ganar sería la primera mujer presidenta en los Estados Unidos. El también Senador Barack Obama (Demócrata), hijo de un Keniano y una norteamericana doctor en leyes de la universidad de Harvard, quien, a pesar de su larga trayectoria como activista social es muy cuestionado por su poca experiencia política, y quien de ser elegido sería el primer presidente negro de los Estados Unidos. Y el republicano John McCain Senador por el estado de Arizona desde 1987, ex candidato presidencial en el año 2000, quien en muchas ocasiones se ha alejado de la conservadora línea republicana y ha ofrecido apoyo a los inmigrantes y homosexuales, sin embargo es muy probable que su política a favor de la guerra le reste votos. McCain de 72 años, si fuera elegido presidente sería el mayor edad en la historia de los Estados Unidos.
Quizás la diferencia más importante entre los candidatos es su posición ante la guerra. Mientras que ambos demócratas se han manifestado en contra de la guerra en Irak, (Hillary desde el comienzo votó en contra), el republicano McCain la ha apoyado abiertamente, habiendo anunciado que no contempla una retirada de Irak antes de que el éxito de la guerra sea evidente…??!!
En lo que respecta a Latinoamérica, el tema principal, o el único, de interés para los candidatos parece ser el de la inmigración ilegal. McCain, ha manifestado que establecerá programas de trabajo para los inmigrantes ilegales y buscará la legalización de quienes ya están en los Estados Unidos. Clinton ha manifestado que Estados Unidos debe reforzar los programas de cooperación con América Latina para frenar el deterioro de la democracia y que de llegar a la Casa Blanca pondrá en marcha una nueva reforma migratoria. Obama, de su parte ha manifestado que de ser presidente se sentaría a conversar con Chávez, Morales y todos aquellos gobernantes que se manifiestan contrarios a la política de los Estados Unidos.
En lo que respecta a nuestro país, dice Francisco Alarcón que en su opinión al Ecuador no afectará quien resulte electo presidente de los Estados Unidos porque las relaciones internacionales las maneja principalmente el congreso y la inversión norteamericana es absolutamente privada : “además Ecuador no firmó el TLC y no es de interés ni político ni económico para los Estados Unidos y lo único que queda es esperar que renueven graciosa y unilateralmente el Aptdea, concesión de preferencias arancelarias que la otorgan de acuerdo a como ellos crean que el Ecuador está controlando el tráfico de drogas”.
Parece ser que, sea quien sea que resulte electo, el beneficio de las relaciones entre Ecuador y Estados Unidos, dependerá más bien de los intereses de Washington en esta región y de la gestión diplomática de nuestro país.