Guillermo Levinton, desde Israel nos comenta sobre la receta tradicional para tener un buen gobierno y le agrega un ingrediente adicional
Paz, impuestos bajos y buen gobierno
En una conferencia dictada a la asociación de la historia económica en el ano 1980, Richard Easterlin, preguntó ¿por qué el mundo entero no se desarrolla? frustrado con los teóricos económicos y sus modelos de los mercados perfectos, Easterlin se enfocó en las diferencias de niveles educativos a través de países y la importancia para el proceso de desarrollo de instituciones y de la dependencia histórica.
En el documento "Cómo los países se convierten en ricos", C. Peter Timmer, rehace esta pregunta, comenzando con la afirmación de Adam Smith: que paz, impuestos bajos y buen Gobierno conducirán a una nación a la prosperidad. Timmer pone al día esta visión analizando el papel que las inversiones en la educación, la tecnología y el comercio han hecho en el rápido progreso de países como Corea del sur, de Singapur y de Brunei. Él concluye que el "milagro" de conseguir países ricos está basado en crear un sistema de instituciones durables -unas públicas y otras privadas- que estimulen "las condiciones de Smith" así como la apertura económica por períodos largos.