Estadio Olímpico en Beijing
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China se prepara en medio de protestas y amenazas
Los próximos Juegos Olímpicos tendrán lugar del 8 al 24 de Agosto en China y como era de esperarse los chinos están haciendo uso de toda su prolijidad, disciplina y recursos para recibir e impresionar al mundo con este evento. De nada han servido, hasta ahora, las protestas internacionales contra la represión y censura del gobierno chino, ni las amenazas de boicot por parte de algunos países, el Presidente Hu Jintao ha asegurado que tendrán unas olimpiadas seguras y exitosas aunque para eso tengan que tomar medidas consideradas por muchos represivas.
Y es que la preparación de China para este evento tiene ya varios años y una inversión de miles de millones de dólares. La ceremonia inaugural tendrá lugar en el impresionante Estadio Olímpico Nacional de Beijing, construido con forma de nido de pájaros a un costo de 500 millones de dólares. Ya se encuentran listos el Parque Olímpico, 1200 hectáreas donde se concentrarán la mayoría de las actividades, y la Villa Olímpica en la que vivirán los 16.000 atletas participantes. Fuera de estos recintos también se trabaja aceleradamente en las diversas ciudades, construyendo baños públicos al estilo occidental y adaptando restaurantes, hoteles y otros lugares públicos para recibir a los miles de invitados.
El Comité Organizador ha pensado en todos los aspectos: seguridad, salud, polución y hasta el clima en las fechas de los juegos. Considerando que hay 1.300 millones de habitantes en China, en los últimos dos años se han organizado inspecciones, y cruzadas sobre la prevención y control de enfermedades para minimizar las posibilidades de un brote epidémico durante los Juegos Olímpicos.
La policía ha trabajado intensamente en tratar de acabar con el crimen organizado y ha dispuesto incautar explosivos, armas y municiones de posesión ilegal. Además se han invertido varios millones de dólares en disminuir la contaminación, cerrando fábricas, eliminando vehículos y con campañas de concientización. Y hasta la Oficina de Control Climático de China planea evitar lluvias, si las nubes rondasen Beijing, mediante el uso de aviones, cohetes, e incluso artillería pesada.
Esta inmensa preparación e inversión parece ahora peligrar ante las protestas internacionales ocasionadas principalmente por la política de represión del gobierno chino en el Tíbet.
Graves desórdenes tuvieron lugar el 14 de marzo en Lhasa como resultado de la violenta intervención del gobierno chino en las manifestaciones independentistas que se iniciaron en el Tibet recordando el aniversario de la ocupación China(el Tíbet fue anexado a China por los comunistas en 1951) y que ocasionaron un indeterminado número de muertos y heridos (19 dicen los chinos y 140 los tibetanos).Las agencias internacionales de prensa reportan que más de 200 vehículos militares chinos han entrado en Lhasa, que la policía mantiene el control de las calles y que está registrando casa por casa en busca de los agitadores.
Agrava la situación el hecho de que el gobierno chino ha expulsado del Tíbet a los periodistas internacionales y el bloqueo al acceso a Youtube.com que transmitía videos y comentarios sobre las mencionadas revueltas. En estos términos los medios de comunicación y la sociedad internacional han denunciado al mundo el régimen de censura y represión de China y han surgido voces que promueven el boicot a las olimpiadas.
Varias personalidades como el director de cine Steven Spielberg, el actor Richard Gere, la actriz Mia Farrow han pedido que se boicotee las olimpiadas. El Primer Ministro de Inglaterra, Gordon Brown, ha dicho que no asistirá a la ceremonia de inauguración, y el Parlamento Europeo aprobó, por amplísima mayoría, realizar un llamado a los miembros de la Unión Europea a boicotear la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, a menos que China inicie conversaciones con el Dalai Lama sobre la situación en el Tíbet.
Pero los chinos ven este boicot como un intento de frenar el ascenso pacífico que el país ha protagonizado en los últimos años, hoy cuarta economía del mundo, y algunos analistas opinan que quizá las olimpiadas son una oportunidad para que China, se abra aún más al mundo y acelere por sí misma sus reformas políticas y sociales.
Lo cierto es que se ha politizado el espíritu olímpico y que está en riesgo la celebración de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, para el cual miles de atletas se han preparado por muchos años. Como lo dice Pat Hickey, Presidente del Comité Olímpico Europeo “los boicots nunca han funcionado, las únicas personas castigadas por un boicot son los atletas”.
Gina Jalón