Los Ecuatorianos prefieren Autos grandes y cómodos.
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Ecuatorianos prefieren autos grandes, pero económicos
Un auto nuevo siempre resulta atractivo. Las cifras lo demuestran, en el 2000, las ventas de autos sumaron 18983 unidades, mientras que el año 2007, la cantidad, se multiplicó por 4,8 veces y llegó a 91 778 unidades, tal como señala el informe de la Asociación Ecuatoriana de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade). Para este año, la previsión es lograr al menos 80 000, cifra cercana a la colocada en el año 2005. ¿La razón del decrecimiento? La nueva Ley Tributaria, que grava con impuestos de hasta 35% a los vehículos considerados de lujo.
Pero pese a este inconveniente, los ecuatorianos, continúan comprando autos y por supuesto, año tras año, las preferencias cambian.
Revisando las estadísticas del sector del año pasado, se puede concluir que los modelos con mayor acogida son los automóviles, en todas sus categorías: sedans, hatchbacks, coupes, station-wagons, monovolumenes, entre otros. En segundo lugar se mantienen las camionetas.
Asimismo, el mercado de importación de autos se dinamiza. El año anterior el modelo más comprado fueron los automóviles, con 1 921 unidades, pero también los vehículos station wagons subieron hasta 1 473.
En el primer caso, las marcas que más se compraron del exterior fueron: Hyundai con 333, Toyota con 251, Chevrolet con 233, Peugeot con 203, Volkwagen con 172, Nissan con 150, entre otras.
En el segundo caso, el modelo Chevrolet sumó 522 unidades, seguido de Hyundai con 338, Suzuki con 247 y Toyota con 85.
De allí, que los modelos con mayor preferencia entre los compradores, son los autos grandes, cuatro por cuatro y familiares.
Las calles llenas de baches, el tráfico intenso, el clima caótico y mayor seguridad, son algunas razones que esgrimen los compradores en el momento de adquirir un vehículo. “Antes solamente se vendían autos grandes para familias numerosas, pero ahora, los compradores prefieren autos grandes, por seguridad y comodidad”.
En el caso de los ejecutivos, generalmente, las empresas tienen convenios con las concesionarias de vehículos y los modelos más requeridos son los más grandes. Así explica, Sebastián Arguello, ejecutivo de ventas de una importante marca local, su visión de mercado.
Pero conducir un auto cómodo, puede resultar costoso, en tiempos en que el precio del petróleo ha trepado hasta más de USD 125 por barril, y eso ha arrastrado los costos de repuestos, aceites, insumos y otros artículos que requieren los vehículos para movilizarse. Aunque estas razones son válidas, no son suficientes para cambiar las preferencias de los ecuatorianos.
Cristian Pino, analista, cree que no será así, “la vías destruidas y el mal clima, hacen que los gustos predominen sobre los costos”. “Conducir un auto grande, mucha veces es una cuestión de status y –aunque no sea del todo cierto-, da la sensación de seguridad”.
Los autos pequeños sin embargo, mantienen un mercado cautivo entre los jóvenes profesionales que comprar un auto. María Elena Mora, compró un automóvil hace una semana. Explica que aunque le gustaría tener uno más grande, tiene dos motivaciones que por ahora le hicieron preferir su automóvil: Primero, el valor de ciertos modelos más grandes, que debido al incremento en el Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) se ha incrementado, y segundo, la comodidad innata de un vehículo pequeño, “puedo estacionarlo donde sea”, explica.
De allí, que a las compañías no les ha quedado otra alternativa que innovar en la búsqueda y diseño de modelos, grandes pero con altos rendimientos de combustibles. Esto, sin embargo, a la par de campañas enfocadas a reforzar la lealtad de la marca, con diseños vanguardistas. Los expertos aseguran que una salida es reducir el tamaño de los motores para mejorar el rendimiento y agregando turbocargadores para mantener el desempeño.
Otro segmento son los vehículos de lujo, que Ecuador por ejemplo, ya reaccionó frente al nuevo impuesto. Durante el primer trimestre de este año, las ventas cayeron un 23,6%. Entre estos autos, se pueden mencionar marcas como: Audi, Land Rover, BMW, Volvo, Mercedes Benz.
Para mantener el mercado de estos autos, es importante el seguimiento y la atención personalizada a los clientes. Por ejemplo, se envían catálogos con los nuevos autos y se organizan eventos de presentación, donde los clientes o potenciales compradores, pueden asistir y conocer más de cerca las características de los modelos.
En este tipo de vehículos, la forma de financiamiento más usada es el leasing (Se transfiere la tenencia de un bien cierto y determinado para su uso y goce, contra el pago de un canon y le confiere una opción de compra por un precio).
Otra opción es ampliar los plazos de pago, a través de convenios directos con las instituciones financieras.
Jessica Mora, ejecutiva de ventas de una empresa, asegura que “quienes compran estos autos son ejecutivos mayores de 35 años, orgullosos de sus logros, socialmente activos y que buscan reafirmar su estatus. Aunque no es raro ver personas que llegan con plata en mano y se lo lleva de contado”.
El aporte a la economía
Los vehículos en el país pagan hasta un 87% de impuestos entre el ICE, el Impuesto al valor Agregado (IVA), la matrícula del vehículo, arancel y tasas. Actualmente la contribución del sector automotor a la economía es del 15% del Producto Interno Bruto (PIB). El sector automotor emplea a un total de 120.000 personas, distribuidas en las siguientes ramas: directos ensambladoras, indirectos ensambladoras, comercialización, talleres de servicios, neumáticos, repuestos, distribución de combustibles, lubricadoras, empresas de transporte, entre otros.
El mercado ecuatoriano se tornó atractivo, no solamente por la devolución de Fondos de Reserva y repartición de utilidades, sino por la adopción del sistema de dolarización, lo que permitió que los bancos ofrezcan mayores facilidades para que los consumidores accedan a un vehículo.
La cadena productiva del sector se inicia en las fábricas o ensambladoras, carrocerías, autopartes y las importaciones. También se consideran las empresas concesionarias que durante el año pasado superaron 350 en todo el país.
Las mayores ensambladoras están representadas por las firmas Aymesa, Maresa y Ómnibus BB, que tienen sus plantas en varias ciudades del país. A nivel de distribución, también el número de empresas supera las 350, lideradas por Ómnibus BB, Transporte, General Motors, Automotores y Anexos, Retrocar, Importadora Tomebamba, Casabaca, Automotores Continental, entre otras.
Mercado mundial
En el mundo, el año pasado estuvo marcado por algunos cambios. De dieron fusiones, escisiones y adquisiciones. El año 2007, las ventas globales subieron un 3%, esto básicamente debido al alto precio del barril de petróleo y las bajas tasas de interés que estuvieron vigentes en el mercado. También los fabricantes han diseñado nuevos modelos, y se estima que más de 70 modelos nuevos han sido presentados en el mercado mundial.
Un punto importante es que en Asia se dio un fuerte incremento en las ventas y actualmente su producción automotriz controla el mercado Sudamericano, mientas que Europa Occidental, Estados Unidos y Japón han reducido su participación.
En cuanto al mercado cercano; Brasil y México ofrecen un crecimiento significativo. México tiene una variedad de modelos y muchas casas fabrican sus automotores allí, por los bajos costos de producción, mientras que Brasil lidera el mercado de partes y vehículos terminados, sobretodo para el segmento de buses y camiones. Las exportaciones en este segmento superaron el 30% el año que termina. A nivel interno, el país carioca comercializó 1,50 millones de unidades al año. Mientras que en México el año pasado se vendieron 1,14 millones unidades.
Retos del sector
Según empresarios del sector consultados, otros retos que tiene esta industria de mejorar su competitividad en los próximos diez años, esto a través de los siguientes pasos:
1. Mejorar las políticas sectoriales, a través del Acuerdo de Complementación económica que Ecuador mantiene con Venezuela y Colombia.
2. Adquirir e implementar nuevas tecnologías tanto internas como externas.
3. Revisar los procesos de producción y aprovechar las economías de escala y la especialización para reducir costos y mejorar los precios finales.
ü A nivel interno, los empresarios consideran que el mayor riesgo que tiene el sector automotor es lograr cambios tecnológicos capaces de soportar las nuevas exigencias ambientales que se avecinan, por los altos niveles de polución que existen en las ciudades, debido a la densidad vehicular; temas que actualmente son motivo de severas campañas tanto públicas como privadas.
ü El valor de los impuestos es alto respecto del precio final de los vehículos en el país. Pese a que no se trata de un valor que se pueda reducir, es necesario considerar que este factor le resta competitividad al sector.
ü Fortalecer los beneficios del acuerdo MERCOSUR.