Talía Rodríguez Guerrero."Con esfuerzo y cariño, una belleza luchadora"
Talía junto a su hija "Martina Gabriela"
Talía Rodríguez nació en Quito el 20 de septiembre de 1979, pero su corazón es Lojano. Hija de don Ernesto Rodríguez Riofrío y Talía Guerrero Aguirre. Talía es actualmente la Gerente de la Agencia de Loja de hispana de Seguros.
Talía es ejemplo de emprendimiento, ya que empezó a laborar desde muy joven en el Banco del Estado de Loja.“el tiempo que trabaje ahí me permitió involucrarme con las necesidades de los diferentes cantones y de la gestión que hacían sus representantes para lograr fondos para proyectos que mejorarían indudablemente su vida”, manifestó Talía. Desde siempre ha tenido la mayor admiración y respeto a sus padres y esto le ha servido para su dedicación y empeño.Le enseñaron a luchar y a que siempre se debe empezar desde abajo, con trabajo con esfuerzo y cariño, aprendiendo cada rol que nos ha tocado afrontar en la vida y siempre mirando más allá.
Posteriormente trabajó para una línea aérea venezolana, donde pudo apreciar la gran ola de migración que sufre nuestro país. Se involucró en el mundo de los seguros, empezando como asistente administrativa para luego con mucho esfuerzo, con ganas y gracias a la confianza de una compañía ahora maneja una agencia como Gerente.En dicha empresa, el objetivo es el de “salvaguardar los bienes personales y materiales de sus clientes, es decir proteger el patrimonio de los individuos cuidando de su vida, su salud y finalmentede sus bienes materiales; cumpliendo la finalidad de todos nosotros, que es garantizar la tranquilidad de nuestros seres queridos”, agregó Talía.
Talía expresa sobre la labor que ejecuta: “Tengo la oportunidad de poder trabajar en algo que realmente me llena de satisfacción que es el dar servicio, saber que puedo ofrecer beneficios que conlleven mejorar el estilo de vida de las personas”.
En otro aspecto, Talía tiene una hermosa hija de siete años de edad, Martina Gabriela Torres Rodríguez que según nos comento es su vida entera.
“Mi maternidad la vivo cada día, cuando por las mañana atiendo a mi hija para que se vaya al colegio y por las noches cuando llego del trabajo, cuando se enferma, cuando necesita un beso o simplemente cuando quiere a sumamá. Cuando nació mi Martina, fue muy difícil fue prematura y eso implicaba mayores cuidados y atenciones pero siempre tuve la convicción que podía cumplir a cabalidad los dos papeles, ser madre y también productiva; recuerdo que pedí que me instalaran una máquina con el sistema de la empresa en mi casa y desde ahí podía trabajar”.