Como ministro de Obras Públicas, está haciendo una labor que cuenta con la aprobación y respaldo de la mayoría de los ecuatorianos.
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En una entrevsita personalizada, muy gentilmente el Ministro de Transporte y Obras Públicas habla de su vida personal, sueños y anécdotas.
Héctor Enrique Villagrán Cepeda, Ministro de Transporte y Obras Públicas, nació un 25 de diciembre de 1962 en la ciudad de Guayaquil. Con 44 años de edad, dice no querer cambiar nada de su vida, pues asegura que todos los días tiene nuevos retos por cumplir.
Uno de los objetivos que tiene por ahora como Ministro de Trasporte y Obras Públicas, es precisamente devolver al país la red vial, pues considera que es un tremendo desafío dejar buenas carreteras, no solo en Manabí; sino en todo el Ecuador .
¿Cambió en algo su vida desde que fue electo Ministro de Transporte y Obras Públicas?
Sí cambio mucho, porque antes pasaba todo el tiempo en Portoviejo realizando gestiones para ayudar a la provincia, no salía de esta ciudad. Y es que no había viajado en años, peor al exterior, hasta el pasaporte lo tenía caducado. El único viaje que había realizado fue cuando fui con el Presidente de la República, Rafael Correa, a Argentina y Manaos.
¿Se imaginó alguna vez que llegaría a ser Ministro?
Jamás imaginé ser Ministro de Transporte y Obras Públicas, al principio existían fallas, de ni saber de asfalto ni pavimentos rígidos. Pero yo he dicho siempre, no vamos a descansar un día, con la decisión de que las obras se hagan bien. “Ahora yo digo, que los ingenieros civiles me van a nombrar honorario cuando termine mi período” –entre risas-
¿Qué es lo que más le gusta de esta función?
La más grande condecoración va a ser la felicidad de las personas, cuando funcione el ferrocarril, cuando estén seguras las carreteras, cuando se viaje en un avión y lleguen seguros a sus destinos. Por eso es que no solamente vamos a presentar un Plan Nacional de Transporte, sino un Plan Nacional de Seguridad Vial, pues estoy muy preocupado, en Manabí están ocurriendo demasiados accidentes, por esta razón se va arrancar el programa de Seguridad Vial, con el que esperamos salvar muchas vidas. “No permitamos más accidentes”.
¿Se siente a gusto desempeñando esta función?
Yo me siento a gusto cumpliendo con las tareas, me gusta mucho la comunicación y por eso realizo todos los domingos mi programa televisivo por Capital Televisión. “Ahora como Ministro tengo la posibilidad de ayudar no solo a gente de Manabí, sino de todo el país”.
¿Cómo ha podido enfrentar los inconvenientes que se le han presentado desde que ejerce esta función?
Si son agravios personales los recibos, en ocasiones ni siquiera los contestos. Pero si alguien ataca a la obra por ofender al Ministro, si es enemigo le doy dos y si es amigo le doy tres, por traidor.
¿Cómo es normalmente su día?
Uf, yo me levanto temprano y me acuesto tarde, por eso le digo a la gente que quiere hablar conmigo cosas personales que me llamen después de las 12 de la noche y antes de las 6 de la mañana. “Como me ve ahora, estoy guatón, antes hacia fútbol en el parque El Mamey, pero como ya no practico fútbol, por eso estoy gordito” –entre risas. Pero ahí estamos, hay muchas reuniones y trabajo, casi no paso en Quito, porque creo que la función de un Ministro es atender las necesidades del pueblo, “No soy un Ministro de escritorio, soy muy inquieto para estar sentado, yo he dicho que el Ministerio está donde está el Ministro”.
¿Se siente realizado como persona?
No, no todavía, hay mucho más que hacer y me gustan los desafíos, por ejemplo, la obra de Ciudad Alfaro, me encantaba ese desafío, pasaba mucho tiempo allá, llegaba de madrugada a observar cómo avanzaba la obra.
¿Tiene algún sueño por realizar?
-Medita un poco- Ahí. Yo quería tener diez hijos, tengo dos (entre risas). No. no sé, un sueño ahora es terminar este trabajo de devolver al país una red vial primaria estatal y si es posible pavimento rígido, que en los aeropuertos haya seguridad y que sean servidos por igual, no está bien que en un aeropuerto no haya seguridad y que saliendo de ese, se llegue a otro donde tampoco, lo hay.
¿A qué se dedicaría luego de terminar sus funciones como Ministro?
Quiero dedicarme al periódico “El Nuevo Empresario”, a la radio virtual “Radio Manabí” que es más bien para los migrantes y TV Manabí, que son medios humildes, pero honrados. Aunque creo que también después he de pasar en alguna finquita a lado del río sembrando algo, eso voy hacer.
Más cerca…
¿Cómo se considera como persona?
Me considero un luchador, Héctor en griego significa defensor, por lo tanto, trato de regir mi vida de esa manera, es decir, no ataco, me defiendo. Pero si me atacan cuando me protejo me defiendo con fortaleza.
¿Cómo recuerda su infancia?
Una infancia muy alegre, porque tuve la oportunidad de vivir junto a mi papá y a mi mamá hasta los 5 años. Pero después la migración afectó a mi familia, mi mamá tuvo que emigrar a los Estados Unidos en donde vivió 25 años, en ese lapso yo viví con mi papá. Pero cuando tenía 14 años me fui a los Estados Unidos, allá viví alrededor de 5 años.
¿Cuál fue su experiencia al vivir en los Estados Unidos?
Allá aprendí a hablar inglés perfectamente, también aprendí a compartir otras culturas y ver cómo vive el emigrante ecuatoriano, que sufrían de frio en el invierno, porque no había calefacción y de calor en verano, porque no tenían aire acondicionado. Luego de eso hice un voluntariado, en organizaciones de ayuda a emigrante para partido político y regulación de las tarjetas verde.
¿Cuántos hijos tiene?
Tengo 2 hijos, Héctor Enrique Villagrán Reinosa y Paola Beatriz Villagrán Gonzales, son dos niños que se quieren mucho, porque puede ser que yo no logré ser un buen esposo para las madres de ellos, porque fue casi en el mismo tiempo que ellos nacieron. Pero siempre dije que iba a ser buen padre.
¿Cuál ha sido su día más feliz?
Guau, tengo dos días. Cuando nacieron mis 2 hijos, eso fue algo especial porque siempre decían que los hijos como están conectados con el cordón umbilical sienten el latido de la madre, entonces yo dije no, no puede ser eso; entonces apenas nacieron, yo tomé a mis hijos, los desnudé, me saqué la camisa y lo puse corazón con corazón, aunque la enfermera y la mamá estaban enojadísimas. Pero yo cada vez que me veo con mis hijos nos damos unos abrazos inigualables, es decir, hay como una relación muy fuerte entre nosotros.
¿Cambiaría algo de su vida?
-Piensa un poco- vaya… yo creo que no, porque por ejemplo yo nunca me lanzaría de un paracaídas, porque mi vida siempre tiene emociones fuertes todo el tiempo, entonces no tengo que cambiar nada de mi vida, ya que todos los días hay un objetivo distinto.
“Nunca me imaginé ser Ministro de Obras Publicas”
Nombres Completos: Héctor Enrique del Jesús Villagrán Cepeda
Fecha y lugar de Nacimiento: Guayaquil, el 25 de diciembre de 1962
Edad: 44 años
Profesión: Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Abogado.
Estado Civil: Divorciado
Hobby: La lectura histórica
Entrevista: Tatiana Torres M., cortesía de Revista Panorama