El Parque y La Iglesia son muy visitados
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Este cantón manabita es muy reconocido por sus deliciosos dulces y su maravillosa arquitectura
Es un hermoso cantón manabita ubicado al sur de Portoviejo, muy conocido por sus variados y sabrosos dulces, su gente amable, mujeres hermosas y hombres valientes.
Antiguamente su nombre era Pichota y significaba Pi = Agua y Chota = Colorada, porque las aguas que en el invierno se estancaban en la parte baja del terreno se tornaban rojizas en el verano.
Lo característico de sus productos es que son hechos a mano, tales como: Sillas de madera, ollas de barro, alfajores, morcillas de cerdo, caldo de salchicha y otras delicias típicas que las encontramos en la vía Portoviejo-Crucita a la altura de los sitios Sosote y Mejía. Este cantón manabita es visitado por una gran cantidad de turistas que prefieren la comida tradicional hecha en hornos de leña y que la encontramos en los diferentes balnearios de agua dulce, tales como Las Jaguas, El Cerrito, El Ceibal, Puerto Loor, El Horcón y otros.
Según datos estadísticos, el 70% de la población vive de la producción artesanal de dulces, ya que son alrededor de 350 variedades elaboradas por núcleos familiares, algunos de éstos son entregados a nivel nacional y otros exportados a Europa y EE.UU., principalmente; y es que el secreto de la abuela viene de generación en generación, es por eso que son inigualables.
En Rocafuerte se encuentra el colegio San Francisco de Sales, un internado de reconocida trayectoria nacional por su excelente nivel académico, allí se encuentran señoritas de diferentes partes del país, por ser un incensario de paz y amistad al cual le agradezco sus enseñanzas.
La iglesia de la localidad es una de las más bellas del Ecuador, por tratarse de una joya arquitectónica influenciada por el estilo neo germano-romano y construido en el siglo XIX.
Así que amigos lectores, éste es un buen momento para tomarse un descanso y disfrutar los rincones de nuestra provincia.