El principal lema de los restaurantes Pim’s es: “Nuestra especialidad es el ambiente”, pues brindar el mejor ambiente con un servicio de primera es lo que primero habla dice su presidente Alejandro Baraya.
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La comida la califica el público y regresa porque sabe que el sitio es bueno, pero entorno abriga a pasar un momento ameno. Aquel ambiente acogedor que brinda Pim’s radica en añejar el sitio con cosas antiguas.
Así, en la matriz se observa a primera vista la entrada con un portón grueso de madera, que fácilmente nos transporta a los umbrales de las haciendas de antaño. La matriz está ubicada en la Isabela Católica y Luis Cordero, junto al Swiss Hotel.
Pim’s es una marca establecida en el país por Alejandro Baraya, quien desde mediados de esta década ha traducido su éxito empresarial en las franquicias.
En mayo del 2004, se registra la primera franquicia en el histórico monumento de El Panecillo, después tomaron la franquicia los establecimientos en los bajos del Palacio de Cristal en el Itchimbia y en Cumbayá.
Con el fin de mantener la idea acogedora del local físicamente, Baraya explica que se solicita a las franquicias que mantengan una parte del aspecto antiguo. Por ejemplo, en la franquicia del Itchimbia existe formas modernas, pero dentro de la concepción hay aspectos que se combinan con cosas antiguas que identifican a los locales del Pim’s.
Alejandro Baraya es un abogado bogotano que vive en Quito hace 32 años y confiesa que cada vez que va a Colombia al poco rato extraña al Ecuador, pues aquí se formó con una familia ecuatoriana y esa es una de sus principales presentaciones laborales, tener una marca 100 % ecuatoriana.
La marca está registrada a nombre de Alejandro Baraya desde 1981, año en el que fundó su primer local. La marca proviene del exclusivo licor inglés Pimm’s y pertenece el nombre de la marca en la región a Baraya bajo convenio internacional con la Pimm’s Limited de Londres.
Baraya no cree en las sociedades, pero sí en el patrimonio familiar, así sus principales socios son su esposa María del Carmen Almeida y sus hijas.
Pim’s nace un 21 de marzo con cuatro mesas y tres empleados. Poco a poco va creciendo y empieza a romper los arquetipos, como el tomarse una sola copa de vino sin necesidad de pedir la botella o el ‘picar’ como en una tasca, puesto que antes solamente se vendían platos fuertes, pero Pim’s comenzó una nueva era en el servicio de restaurantes.
La franquicia de Pim’s cuenta con más de 250 items en su menú, el cual por su versatilidad puede integrar platos regionales de acuerdo al lugar donde se instale un establecimiento. Está reglamentada como las otras franquicias a través de los manuales de recursos humanos y de servicio. Esto es lo que compran los empresarios, es decir todos los procedimientos para hacer cada plato, como debe presentarse el empleado de Pim’s, entre otros ítems.
Pim’s se presenta como franquicia a mediados de la presente década, cuando una familia le solicita a Baraya que les venda la marca para hacer una extensión con derecho del uso del nombre. El objetivo principal fue que funcione con el formato que ideó Baraya, un formato probado con éxito; sin embargo, independiente cada empresa tiene su personal propio con sus normas institucionales y otros beneficios, pero siempre bajo la idea de franquicia original del Pim’s matriz, el de la Isabela Católica, es decir que Pim’s matriz realiza una auditoria de servicio a las Pim’s franquicias, incluso con la potestad de retirar los derechos de marca en caso de no llevar a cabo las normativas del local original.
Así, en mayo del 2004, la franquicia se inicia con El Panecillo con la empresa ecuatoriana Arvasa S.A. Desde ese entonces, la marca registrada en el Ecuador por Alejandro Baraya mantiene sus proyectos de extensión, por ejemplo, en menos de un mes está planificada la apertura de un nuevo local en San Rafael, al nororiente de Quito.
En febrero del 2006 se fundó la empresa Delivery S.A. (1800pimsOK), para la atención a domicilio en la capital y sus alrededores. También se encuentra en desarrollo la marca Pim’s Express con un concepto de fuente de soda y cafetería sin perder el ambiente abrigado de los restaurantes; y un proyecto que suena fuerte es el Pim’s de Guayaquil, en la Avenida Las Monjas.
Pim’s llega a un público desde los 18 a 50 años y entre las especialidades: la diversidad no tiene límites. Sin embrago, cabe rescatar que el primer producto fue la hamburguesa Pim’s que sigue siendo el plato bandera del restaurante, pero ahora las alternativas ofrecen una gran gama para el gusto del paladar. Así, como el Pim’s Hour que sería el paralelo del Happy Hour en otros sitios.
Antes todos los meses eran “buenísimos” señala Alejandro Baraya, pero ahora las temporadas de verano son las más propicias. “Las cosas salen bien cuando se las hace con cariño, más que pensando en dinero y dinero. Eso va ayudar a desarrollar el negocio”, expresa el Presidente del Grupo Pim’s.