Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economiía (2001) se reunirá con Rafael Correa.
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El Ecuador planificará una política de gestión económica con miras al 2020, por esta situación el Presidente de la República Rafael Correa, se reunirá con el Premio Nobel de Economía (2001) Joseph Stiglitz, quien aportará con sus bastos conocimientos en l
El Presidente de la República, Rafael Correa, se reunirá hoy con el Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, inmediatamente luego de asistir a la conferencia “La Estrategia Nacional de Desarrollo y los desafíos de Ecuador en su inserción a la economía global”, que dictará el profesor, en el hemiciclo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) a las 18:00 horas.
Asimismo se prevé que el Presidente Correa diserte sobre los desafíos futuros del Ecuador y el papel de la planificación con miras al 2020, en consideración de que el Gobierno ha comenzado a trazar políticas de Estado con un horizonte de planificación de mediano y largo plazo que garanticen la gobernabilidad.
Se conoce que el Premio Nobel mantendrá una reunión con Fander Falconí, principal de la Secretaría Nacional de Planificación (Senplades), para analizar los aspectos teóricos y metodológicos de la preparación de la Estrategia Nacional de Desarrollo Humano 2020, a cargo de esa Secretaría.
Luego de la conferencia cenará con los ministros coordinadores, para el viernes reunirse con las autoridades y técnicos de la Senplades, esta vez para estudiar los aspectos operativos del Plan Nacional de Desarrollo 2007—2010. Joseph Stiglitz tiene varias publicaciones con otra mirada sobre la globalización, los sistemas económicos, enfocados en la transparencia y ha realizado críticas a los ejes de gestión de organismos internacionales de crédito, como el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Obtuvo el Premio Nobel por su investigación sobre el “screening”, una técnica usada por un agente económico para extraer la información privada de otro, y una de las publicaciones más reconocida es “El malestar en la globalización”, en la que afirma que el FMI se pone al interés de su accionista más grande, los Estados Unidos, sobre el de las naciones más pobres para las cuales fue diseñado servir en un inicio.