Como oconsecuencia de un atentado murió la ex primera ministra paquistaní y líder de la oposición, Benazir Bhutto, de 54 años edad. Bhutto era candidata a las próximas elecciones presidenciales previstas para el próximo 8 de enero.
La ex primera ministra paquistaní y líder de la oposición, Benazir Bhutto, ha muerto hoy como consecuencia de las heridas sufridas en un atentado perpetrado en la localidad de Rawalpindi, al sur de Islamabad, en donde acababa de intervenir en un mitin de su formación, el Partido Popular de Pakistán (PPP). Bhutto era candidata a las próximas elecciones presidenciales previstas para el próximo 8 de enero.
Las causas concretas de su muerte son confusas. El Ministerio paquistaní de Interior asegura que Bhutto ha muerto a causa de la explosión provocada por un terrorista suicida, mientras que el consejero de Seguridad de la política, Reham Malik, afirma que la líder opositora ha fallecido tras recibir dos disparos -uno en la cabeza y otro en el cuello- cuando se disponía a subir a su coche poco antes de la explosión.
También es incierto el número de víctimas: aunque el portavoz de Interior, Javed Iqbal Cheema, ha dicho que la explosión ha causado 15 muertos y 24 heridos, Malik ha elevado las víctimas a 25 y 42, respectivamente.
Lo que sí está claro es que Bhutto murió finalmente a las 18.16 (hora local) en el Hospital General de Rawalpindi cuando estaba siendo intervenida de urgencia.
Tras conocer la noticia de su muerte, los seguidores de Bhutto que se habían congregado en la entrada del hospital comenzaron a gritar y a llorar. La mayoría de ellos se refirieron al actual presidente del país y principal rival de Bhutto, Pervez Musharraf, como "asesino" y "perro".
El ataque suicida ha dejado al menos 25 muertos y unos 40 heridos.
En los primeros minutos posteriores a la explosión, fuentes del partido habían asegurado que la ex primera ministra había salido del lugar poco antes de la deflagración por lo que no habría sufrido lesiones.
Un consejero de Seguridad del PPP también ha indicado que Bhutto ha recibido un disparo en la cabeza y otro en el cuello cuando se montaba en su coche y que después el hombre armado que la ha disparado se ha pegado un tiro.
Atentado tras su vuelta del exilioBhutto -primera ministra en dos ocasiones entre 1988 y 1996- ha vivido en permanente amenaza desde que regresó a Pakístán, tras ocho años en el exilio el pasado
18 de octubre.
Ese mismo día más de 140 personas
murieron en Karachi en dos potentes explosiones al paso del vehículo en el que se desplazaba la ex primera ministra. Las víctimas celebraban la llegada al país de la política, que salió ilesa.
Tragedia para el paísLas reacciones no se han hecho esperar y el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, ha condenado "en los términos más firmes posibles" el asesinato de Bhutto y ha hecho un llamamiento a la población para que mantengan la calma "para hacer frente a esta tragedia y dolor con una renovada resolución para continuar la lucha contra el terrorismo". El presidente ha convocado una reunión de emergencia de alto nivel en su residencia en Rawalpindi a la que también asistirá el primer ministro, Mohammadmian Soomro.
Igual de consternado se ha mostrado el ex primer ministro paquistaní Nawaz Sharif, que ha calificado el atentado como una "tragedia para el país" y ha acusado al Gobierno de no haber tomado "las medidas necesarias" para garantizar su protección pese a que se sabía que su vida estaba amenazada. Sharif ha analizado los efectos que la muerte de Bhutto en las elecciones del 8 de enero, y ha ha explicado que "quizá ninguno de nosotros debería participar".